Get an old phone

Hace unos días estaba en Pinterest y me topé con una imagen que me hizo pensar unas horas. Dentro de este mundo digital enorme me gustó la idea de hablar en lo que sería un "old phone" para hablar de nuestros problemas, deseos, victorias y demás cosas de la vida cotidiana. Dicen que hablar o sacar lo que tenemos dentro siempre es bueno, por lo que me pareció unna buena idea colgar la imagen aqui

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Detox digital, des-conectar para conectar

El tema de los detox digitales siempre ha estado en la lista de las cosas que me fascinan, sobre todo por sus resultados (positivos, en mi opinión). En estos últimos días he notado que el concepto comenzó a aparecerme por todas partes, y no voy a mentir: me emocionó.

Pero, ¿qué es exactamente un detox digital? Básicamente, es el tiempo que una persona decide pasar lejos de sus dispositivos digitales, lo que inevitablemente incluye redes sociales. Esta práctica se ha vuelto muy popular entre jóvenes y adultos que no nacieron rodeados de tecnología y que extrañan la sensación de vivir sin estar constantemente pendientes de todo el mundo, sin sentir el famoso F.O.M.O. (*fear of missing out*, o el miedo a perderse algo de lo que ocurre en internet).

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Entre los efectos negativos del uso excesivo de la tecnología en adolescentes se encuentran mayores niveles de depresión, ansiedad y soledad. Un análisis reciente realizado por Marciano et al. (2024) revela que no existe una manera clara de medir los “efectos de la desintoxicación” ni definir exactamente qué significa. Sin embargo, de forma paradójica, internet está lleno de jóvenes compartiendo sus experiencias con los detox digitales. Al analizar distintos videos y testimonios, se pueden encontrar varios puntos en común que ayudan a entender lo que este proceso representa a nivel emocional. Muchos de ellos describen un alivio interno al dejar de saber constantemente sobre la vida de los demás, ya que esto reduce la comparación permanente con terceros. También mencionan que cuentan con más tiempo disponible para realizar nuevas actividades o hobbies, lo que disminuye el estrés y la ansiedad, mejora el estado de ánimo y —algo clave— permite la reconexión con pares, un vínculo que poco a poco se pierde cuando estamos absortos en el mundo digital. La duración de un detox digital varía según cada persona, ya que cada quien conoce su propio nivel de adicción a las pantallas. Entonces, ¿cómo se lleva a cabo? Es bastante simple: consiste en no usar pantallas durante un tiempo prefijado. Algunos jóvenes explican que lo que realmente les funciona es descentralizar el uso del smartphone. Por ejemplo, escuchar música desde otro dispositivo (quizás un MP3), usar una libreta pequeña para listas de compras y pendientes, una cámara para tomar fotos y un dumb phone (término que me encanta y tema que adoro) para la comunicación básica, como llamadas y mensajes. Este tiempo libre de pantallas —en el que no podemos obtener todo al instante sin tener que esforzarnos, como buscar el significado de una palabra o el resumen de un libro— nos obliga a recuperar un esfuerzo que teníamos olvidado. Como resultado, mejoran nuestras capacidades para resolver problemas, aumenta la retención de información y la concentración vuelve al momento de realizar trabajos o tareas, ya que las notificaciones constantes dejan de interrumpirnos. En conclusión, el detox digital no implica rechazar la tecnología, sino tomarse un respiro de ella y aprender a usarla de forma correcta y consciente. Se trata de poner límites (que, obviamente, dependen de la fuerza de voluntad de cada quien), entender que la tecnología está para ser usada cuando es necesaria y no para depender de ella —como pasar cuatro horas en Instagram o TikTok— y recordar que el aburrimiento es normal y, de hecho, la fuente de toda inspiración, no un pretexto para *scrollear* sin control.


Recordar sigue siendo mi actividad favorita

Sé que muchos autores han descripto a la nostalgia y al hecho de recordar como un combo que inmediatamente desembocan en una mentira, defendiendo que cuando repasamos recuerdos, nuestra mente hace hincapié en que todo tiempo pasado fue bueno y omitimos lo que por consecuencia son los malos momentos.

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Desde mi punto de vista, que por obvias razones puede ser aceptado como también puede ser rechazado y tachado de idealista, la nostalgia y el recordar son hechos fundamentales de nuestro existir como humanos en este planeta.